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El mercado mundial de las algas es un mercado creciente con un aumento de los usos y destinos, los que van desde los alimentos hasta la biomedicina y cosmética. En este contexto, los nuevos usos y las proyecciones de las algas, verdes, rojas y especialmente las pardas, impactarán positivamente a quienes mantengan producciones a través de manejo de poblaciones naturales como quienes generen protocolos a escala industrial para su cultivo. De acuerdo con Julio Vásquez, decano de la Facultad de Ciencias del Mar de la Universidad Católica del Norte (UCN) de Coquimbo, el sector alguero de nuestro país tiene enormes proyecciones, especialmente si se busca el valor agregado a nuestras algas marinas. Sin embargo, asegura que será necesario trabajar fuertemente en la regulación de la pesquería que se ha tornado fuertemente extractiva. ¿Cómo describiría el mercado chileno de algas? Chile es uno de los más importantes productores de algas. Nuestro país produce la mayor cantidad de algas rojas de grado bactereológico a través de las cosechas de Gracilaria y Gelidium (Agas-agar), y también es un importante productor de materia prima para la extracción de carragenanos y carrageninas. Chile genera el 10% de la biomasa mundial de algas pardas para la extracción de ácido algínico. Este azúcar es el de mejor calidad a nivel mundial, lo que hace que su destino sea principalmente la industria de alimento humano y, últimamente, su proyección es hacia la industria cosmética y de biomedicina. A nivel nacional, esta industria representa ingresos del orden de los US$ 30 millones. ¿En qué proyectos relacionados con algas está trabajando la UCN? La UCN tiene una actividad de investigación y producción de algas marinas de más de 25 años. Entre esta se destaca el trabajo científico básico y aplicado en Gracilaria (Pelillo), Chondracanthus (Chicorea de mar), Lessonia (Huiro palo y huiro negro) y Macrocystis (Huiro canutillo). Junto con investigadores como Mario Edding, Erika Fonck, Cristian Bulboa, Fadia Tala, Juan Macchiavello, hemos trabajado en aspectos de los ciclos de vida, reproductivos, distribución y abundancia, ecología y producción. Además, dada la importancia de estos recursos en las comunidades humanas del borde costero del norte de Chile, se han determinado la cadena productiva de muchas de estas especies como también los factores sociales y económicos asociadas a estas pesquerías. En la actualidad, el profesor Edding lidera un centro de algología aplicada (CIDTA), cuya misión es la búsqueda de principios activos de algas marinas para su uso industrial. Las capturas de algas pardas es una pesquería no tradicional de subsistencia, de alta marginalidad y bajos ingresos. La recolección y cosecha ocurre a lo largo de todo el litoral rocoso del norte de Chile, lo que hace muy difícil su fiscalización y control. El régimen de cosecha y recolección está fuertemente determinado por factores exógenos como demanda internacional y desempleo. Desde el 2004, la UCN desarrolla la pesca de Investigación que está caracterizando esta pesquería desde las regiones de Arica y Parinacota y Coquimbo, estudiando toda la escala productiva de tres especies de huiros: Huiro palo, Huiro Negro y Huiro Canutillo. Además, existen numerosos proyectos de capacitación y transferencia tecnológica, especialmente a pescadores artesanales. Una de las iniciativas más novedosas y atractivas es el uso de alginatos de alta calidad proveniente de algas pardas chilenas, como vehículo de implante de células madres. Este es un proyecto de la Comunidad Europea, donde participan varias instituciones de Alemania, Francia, Portugal, Austria y Chile. El grupo que lidero en la UCN estará a cargo de seleccionar las poblaciones de algas pardas y generar la trazabilidad desde la playa hasta el uso clínico en la solución de problemas como la diabetes o la osteoporosis. ¿Qué proyecciones le ve al sector alguero en Chile? Enormes proyecciones, especialmente si buscamos el valor agregado a nuestras algas marinas. El Centro de Algología Aplicada (CIDTA) está en la línea correcta de búsqueda de principios activos, y no hay duda que en el futuro surgirán numerosas iniciativas con distintos sectores de la industria farmacéutica, cosmética, medica y de la agricultura para la aplicación de numerosas de las bondades que tienen las algas marinas. Últimamente, han aparecido para la producción de biocombustibles a través del uso de algas pardas. ¿Cuáles son los principales desafíos del sector alguero para los próximos años? Será necesario trabajar fuertemente en la regulación de la pesquería que se ha tornado fuertemente extractiva. Aquí hemos dicho que “más importante que cuánto extraer es cómo hacerlo”. Es importante insistir sobre el manejo de las poblaciones naturales, por que seguirán siendo fuente importante de materia prima. Aquí la participación del Estado, los pescadores artesanales, la industria y los técnicos es crucial. Sin duda que lo que vienen es el cultivo a gran escala y la domesticación de todas las especies donde existan principios activos relevantes para la industria. Es importante entender que esto no es sólo responsabilidad de las universidades o centros de investigación, la colaboración e inversión del sector privado es fundamental. Búsqueda de usos y destinos de nuestras algas en conjunto con científicos, empresa privada, pescadores artesanales, autoridades pesqueras y en una mirada multidisciplinaria e interdisciplinaria. La UCN estará en todas estas etapas, y en especial cuando se tenga que incorporar al actor más relevante de las comunidades costeras litorales del norte de Chile, el hombre. Finalmente, la investigación científica, el estudio de las cadenas productivas y la búsqueda de valor de nuestros recursos renovables deben incidir en calidad de vida. |